Edinson Cavani cerró su etapa en Boca después de acordar la rescisión de su contrato y, mientras analiza los próximos pasos de su carrera, en Uruguay apareció un viejo conocido con las puertas abiertas para recibirlo. Danubio, el club donde nació futbolísticamente el delantero, volvió a ilusionarse con la posibilidad de que el Matador regrese a casa para disputar sus últimos años como profesional.
El atacante de 39 años tenía la intención de recuperar protagonismo en el Xeneize durante el segundo semestre del año, incluso luego de realizar un tratamiento para intentar dejar atrás algunas molestias físicas. Sin embargo, con la llegada de Rodolfo Arruabarrena como entrenador, perdió terreno en la consideración y finalmente decidió junto a Juan Román Riquelme ponerle punto final a su vínculo con la institución.
Desde Danubio no tardaron en expresar su deseo de volver a contar con una de las figuras más importantes que surgieron de sus divisiones juveniles. Gustavo Matosas, director deportivo del conjunto uruguayo, fue claro al referirse al futuro del delantero: «No quiero que Edi se lo tome a mal, pero acá siempre tiene la puerta abierta. Es su casa».
El dirigente también remarcó que el aspecto físico no sería una dificultad en caso de que Cavani decidiera regresar, destacando la capacidad del cuerpo médico del club. «Tenemos a uno de los mejores cuerpos médicos, no solo de Uruguay sino de gran parte de América. Esta es su casa, si él decide que sea acá…», aseguró Matosas, quien volvió a manifestar su ilusión por verlo otra vez con la camiseta de la franja negra. «Imagino que puede ir adonde quiera. Al Paris Saint-Germain, al Manchester United… pero su casa siempre tiene las puertas abiertas y el desayuno servido acá donde desayunan todos los jugadores», agregó.