Boca volverá a la competencia internacional con una formación que presentará varias novedades respecto al equipo que cerró el semestre anterior. Para el encuentro frente a O’Higgins, Rodolfo Arruabarrena apostará por una alineación con nuevos refuerzos, futbolistas surgidos de las inferiores y modificaciones tácticas que marcarán el inicio de una nueva etapa.
Una de las principales decisiones del entrenador pasa por el arco, donde Álvaro Montero se perfila para ser titular tras su reciente incorporación al club. En defensa también habrá cambios, con el ingreso de Dylan Gorosito en el lateral derecho, favorecido por la lesión de Leandro Lozano, mientras que Nicolás Figal volverá a integrar la zaga central junto a Ayrton Costa y Lautaro Blanco completará la última línea.
En la mitad de la cancha, el Vasco mantendría el doble pivote conformado por Leandro Paredes y Milton Delgado dentro de un esquema 4-2-3-1. Tomás Aranda tendría la responsabilidad de conducir los ataques desde una posición más adelantada, mientras que Santiago Ascacíbar esperaría su oportunidad entre los suplentes para ingresar durante el partido.
La renovación también alcanzará al frente de ataque. Miguel Merentiel sería el único futbolista que conservaría su lugar respecto de la formación utilizada en el último compromiso continental, acompañado por el juvenil Leonel Flores y el refuerzo Sebastián Villa por los extremos. Boca iniciará así una exigente seguidilla de cinco encuentros en apenas catorce días, con compromisos por la Copa Sudamericana y el Torneo Clausura que pondrán a prueba la profundidad del plantel.
