En el inicio de la semana, Boca Juniors recibió señales alentadoras desde el Predio de Ezeiza mientras Miguel Ángel Russo define el equipo para visitar a Independiente Rivadavia en el estadio Malvinas Argentinas. Dos nombres fundamentales para la última línea, Ayrton Costa y Nicolás Figal, completaron la jornada de entrenamientos a la par del grupo, dejando atrás sus respectivas dolencias y acercándose a la competencia oficial.
Costa, quien había sufrido un desgarro durante el duelo frente a Bayern Múnich por el Mundial de Clubes, superó la etapa de recuperación física y ya se mueve con intensidad. El cuerpo técnico lo observa de cerca con la expectativa de incluirlo en la convocatoria para el compromiso del próximo domingo en Mendoza. En paralelo, Figal, que arrastraba una molestia en el gemelo derecho y había estado ausente desde el encuentro ante Argentinos Juniors, mostró una evolución favorable y no presentó molestias durante los trabajos tácticos. La posibilidad de que ambos retornen juntos significaría para Russo volver a contar con la dupla central que utilizó en el debut internacional ante Benfica.
La última presentación de Boca, con empate 1-1 frente a Racing en La Bombonera, había obligado al entrenador a rearmar la defensa con Rodrigo Battaglia y Marco Pellegrino como improvisada zaga. La recuperación de sus dos centrales naturales representa un salto de calidad en un momento en el que el equipo busca solidez y regularidad.
En otro plano, el entrenamiento también dejó una buena noticia para el mediocampo. Ander Herrera, ausente por una lesión que lo mantuvo alejado de las canchas, comenzó a realizar ejercicios con pelota. Si bien su regreso oficial aún no tiene fecha confirmada, este avance es considerado un paso importante para reincorporar su experiencia y jerarquía al plantel. Boca encara una semana decisiva con la ilusión de recuperar soldados clave para su estructura titular.