La búsqueda de un nuevo mánager se ha convertido en uno de los temas más relevantes en la agenda dirigencial de Boca Juniors. Tras la disolución del Consejo de Fútbol, Juan Román Riquelme tiene decidido incorporar a una figura que asuma la conducción deportiva junto a Marcelo Delgado, el único integrante que se mantuvo en funciones. Sin embargo, el presidente xeneize no ha iniciado contactos formales con ningún candidato y, según fuentes cercanas, no existe una urgencia inmediata para resolverlo.
El presente futbolístico, marcado por altibajos y la presión constante de la hinchada, mantiene a Riquelme bajo la lupa. Aun así, la planificación para el nuevo organigrama avanza de manera pausada. La idea es realizar un proceso de selección en el que se evalúe tanto la experiencia como la capacidad de gestión de los aspirantes. Desde el predio de Ezeiza afirman que el dirigente planea mantener conversaciones directas con los posibles elegidos antes de tomar una decisión definitiva.
En cuanto a los nombres que circulan, José Pékerman se perfila como el favorito de Riquelme. El reconocido entrenador, con vasta trayectoria en selecciones y clubes, cuenta con el respaldo de su experiencia internacional y una relación fluida con el actual presidente. Otra alternativa que ha ganado consideración es Carlos Navarro Montoya, histórico arquero del club y figura con fuerte vínculo con los hinchas.
La lista no termina allí. Alberto Márcico, ídolo de la década del 90 y uno de los principales defensores de la gestión Riquelme, también es una opción en carpeta. Por su parte, Claudio Borghi, campeón con Boca como entrenador en 2010 y actual miembro del Comité Asesor de Argentinos Juniors, aparece como otro perfil que podría encajar en el proyecto.
Aunque el anuncio oficial podría demorarse, en el Mundo Boca saben que la elección será clave para marcar el rumbo deportivo en un momento donde el equipo necesita resultados y la dirigencia busca recuperar la confianza del hincha.