Boca recibió este miércoles una señal alentadora en medio de una seguidilla de lesiones que han complicado al plantel. Ander Herrera, ausente desde hace más de un mes, volvió a tener contacto con la pelota y sumó minutos en un reducido junto a jugadores juveniles, una actividad que forma parte de la última etapa de su recuperación. Si bien la noticia fue celebrada en el cuerpo técnico, el mediocampista todavía no está en condiciones de reaparecer de manera oficial.
El futbolista español de 36 años lleva ya 38 días trabajando en su recuperación tras la molestia que lo obligó a detener su marcha el pasado 21 de julio, justo antes de un partido de Copa Argentina frente a Atlético Tucumán. Aquella lesión lo marginó de la competencia y se sumó a una larga lista de contratiempos físicos que lo han perseguido desde su arribo al club. De hecho, Herrera no disputa un partido desde el debut en el Mundial de Clubes ante Benfica, donde apenas pudo mantenerse en cancha durante 19 minutos antes de pedir el cambio.
Los pasos que dio en las últimas horas muestran una evolución, pero en Boca decidieron mantener la prudencia. El cuerpo técnico de Miguel Ángel Russo entiende que no conviene apurar procesos en un jugador con un historial tan cargado de lesiones. La intención es darle continuidad progresiva a sus entrenamientos para evitar una recaída que vuelva a dejarlo al margen por más tiempo. Por esa razón, su presencia en la convocatoria para visitar a Aldosivi este fin de semana en Mar del Plata está prácticamente descartada.
El calendario, de todas formas, parece jugar a su favor. Tras el duelo con el Tiburón, el campeonato entrará en receso por la doble fecha de Eliminatorias Sudamericanas, lo que le dará al ex Athletic Bilbao dos semanas adicionales para ponerse a punto. Si no aparecen nuevos inconvenientes, su retorno podría producirse en el cruce frente a Rosario Central, pautado para mediados de septiembre.
La incógnita que se abre, más allá de su recuperación, es cuál será su lugar en el equipo. Leandro Paredes y Rodrigo Battaglia han conformado un mediocampo sólido y competitivo, lo que reduce las posibilidades inmediatas de Herrera de recuperar la titularidad. Sin embargo, el hecho de haber compartido equipo con Paredes en el Paris Saint-Germain y el aprecio que Russo le tiene al vasco mantienen abierta la expectativa de que, una vez en plenitud, pueda convertirse en una alternativa de jerarquía para el mediocampo xeneize.