Miguel Ángel Russo, entrenador de Boca Juniors, fue dado de alta este viernes luego de permanecer cuatro días internado en la Fundación Fleni a raíz de una infección urinaria. El técnico xeneize había ingresado al centro médico el pasado martes para realizarse estudios de control, aunque los especialistas resolvieron su internación para suministrarle tratamiento intravenoso y llevar adelante un seguimiento estricto de su evolución.
Tras varios días de observación, el DT mostró una buena respuesta al tratamiento y en la tarde de este viernes se confirmó su salida del sanatorio. Russo regresó a su domicilio acompañado por su familia y deberá cumplir con controles ambulatorios desde el próximo lunes, momento en el que los médicos evaluarán los pasos a seguir en la recuperación.
El estado de salud del experimentado entrenador generó preocupación en el mundo Boca, pero la mejoría sostenida le permitió a los médicos considerar que estaba en condiciones de continuar el tratamiento fuera del hospital. Desde la dirigencia del club, encabezada por Juan Román Riquelme, remarcaron que la prioridad es su bienestar y no existe apuro alguno en que retome su presencia en los entrenamientos del plantel profesional.
En paralelo, los especialistas de la Fundación Fleni le recomendaron a Russo evitar exponerse a las bajas temperaturas previstas en el Área Metropolitana de Buenos Aires durante los próximos días, por lo que aún no está definida su participación en las prácticas en el predio de Ezeiza. En su ausencia, la conducción del equipo quedó en manos de Claudio Úbeda y Juvenal Rodríguez, quienes siguen de cerca la preparación del plantel.
De esta manera, Russo inicia una nueva etapa de recuperación en su hogar, con la tranquilidad de haber superado la etapa más delicada de la infección. En el club esperan que pueda retomar sus funciones progresivamente, siempre en concordancia con las indicaciones médicas y priorizando su salud por encima de lo deportivo.