En Boca siempre hay movimientos que llaman la atención, y esta vez el protagonista fue Mauricio “Chicho” Serna. El ex integrante del Consejo de Fútbol sorprendió al aparecer en el Predio de Ezeiza, lugar donde el plantel profesional y las divisiones juveniles del club entrenan a diario. Su presencia, lejos de cualquier vínculo laboral, abrió la puerta a especulaciones sobre un posible regreso o, al menos, sobre su relación con la dirigencia actual.
Serna asistió al partido de la Reserva dirigida por Mariano Herrón, que viene realizando una gran campaña y en esta ocasión venció 2-0 a Central Córdoba con goles de Valentino Simoni y Santiago Dalmasso. El colombiano, que mantiene una relación cercana con Juan Román Riquelme y Jorge Bermúdez, se mostró distendido y siguiendo de cerca el rendimiento de los juveniles que hoy son escoltas en el Torneo Proyección.
Lo llamativo es que su visita se produjo apenas un mes después de haber dado un paso al costado en el Consejo de Fútbol, estructura que integró junto a Delgado y Cascini y que fue foco de críticas en los últimos tiempos. Aunque la decisión de apartarlo de sus funciones ya estaba tomada desde la dirigencia, “Chicho” prefirió adelantarse y presentar su renuncia antes de ser desplazado formalmente.
La presencia de Serna en el lugar donde pasaba gran parte de sus días durante su etapa dirigencial dejó un interrogante abierto: ¿se trató simplemente de un gesto de apoyo a la cantera o puede interpretarse como un indicio de que mantiene las puertas abiertas en el club? En Boca todo movimiento genera ruido, más aún cuando lo protagoniza alguien que fue campeón con la camiseta azul y oro en la era dorada de Carlos Bianchi.
Por ahora, su reaparición se limitó a una visita en calidad de hincha y referente histórico, pero en la Ribera nadie descarta que en el futuro vuelva a ocupar un rol formal en la institución.