River no pudo sostener su invicto en el Torneo Clausura y cayó por 2-0 ante Atlético Tucumán en el estadio Monumental José Fierro, en un duelo marcado por la intensidad del local y la falta de respuestas del Millonario, que reservó gran parte de sus titulares pensando en la revancha copera ante Palmeiras.
El encuentro comenzó con polémica, ya que un gol de Leandro Díaz fue anulado a instancias del VAR por posición adelantada. Sin embargo, la alegría no tardó en llegar para el Decano: Clever Ferreira aprovechó una salida fallida de Jeremías Ledesma y abrió el marcador con un cabezazo preciso. Desde allí, Atlético tomó confianza y manejó los tiempos frente a un River que nunca terminó de acomodarse en el campo.
En el complemento, el conjunto de Marcelo Gallardo intentó con algunos cambios ofensivos, pero la ilusión se desmoronó cuando Sebastián Boselli derribó a Nicolás Laméndola en el área y el árbitro sancionó penal. Leandro Díaz no dudó y, con un remate fuerte, selló el 2-0 que desató la euforia en Tucumán.
“No estuvimos bien en el partido, ni colectiva ni individualmente”, admitió Gallardo en la conferencia posterior, dejando en claro que el principal foco está puesto en lo que será la complicada visita a Brasil para revertir la serie frente a Palmeiras por la Copa Libertadores.
Con esta derrota, River cedió la punta del Grupo B y quedó segundo con 18 unidades, a uno de Riestra, su próximo rival en el Clausura. Atlético, en cambio, alcanzó los 12 puntos y trepó a la quinta posición, alimentando su sueño de clasificación.