River atraviesa un momento de máxima tensión tras la eliminación en semifinales de la Copa Libertadores frente a Palmeiras, y ahora Marcelo Gallardo deberá tomar decisiones determinantes para recomponer la confianza de un plantel golpeado. Este domingo recibirá a Riestra en el Monumental, en un duelo que llega con un clima de malestar entre los hinchas y a solo unos días del trascendental cruce ante Racing por la Copa Argentina, lo que obliga al entrenador a equilibrar cargas y repartir minutos.
El equipo regresó a los entrenamientos después de un día libre, tiempo necesario para procesar la dura derrota en Brasil. Gallardo se enfrenta al desafío de armar una formación con una mezcla de titulares y suplentes, consciente de que debe sostener la competitividad en el torneo local sin descuidar la preparación para el compromiso copero en Rosario. El principal problema se concentra en la mitad de la cancha, donde las bajas por lesión de Juan Carlos Portillo y Enzo Pérez dejan un vacío difícil de llenar.
En ese contexto, Kevin Castaño aparece como opción casi obligada en la posición de volante central, aunque no sea su puesto natural. También surge la posibilidad de que el juvenil Agustín De la Cuesta, que debutó recientemente en Primera, tenga un lugar desde el inicio. En defensa, la duda pasa por la continuidad de Lautaro Rivero, quien arrastra una seguidilla de partidos, y la chance de darle minutos a Paulo Díaz. En los laterales podrían producirse variantes, con Bustos y Casco como alternativas para darle descanso a Montiel y Acuña.
En el sector ofensivo, Gallardo mantiene la incógnita de cómo administrar las cargas de Maximiliano Salas, que viene de un gran esfuerzo físico en la serie ante Palmeiras. Facundo Colidio y Miguel Borja se perfilan como opciones para acompañar el ataque en un partido en el que, más allá del rival, el desafío será recuperar la confianza del equipo y dar señales de reacción ante un público que exigirá respuestas inmediatas.