Racing Club sumó una noticia alentadora en medio de un calendario exigente: Marcos Rojo fue habilitado oficialmente para integrar la nómina en el Torneo Clausura, lo que se suma a su participación en la Copa Libertadores y la Copa Argentina. La decisión llegó después de que la dirigencia académica presentara la documentación correspondiente por la lesión de un futbolista del plantel, trámite que permitió liberar un cupo y que la AFA aprobara la inclusión del defensor.
La confirmación representa un paso clave para Gustavo Costas, que ahora podrá contar con un refuerzo de experiencia para encarar los desafíos que se avecinan. Rojo, con un pasado en Boca y Estudiantes, aporta jerarquía y liderazgo en la última línea, un aspecto que Racing necesitaba reforzar de cara a partidos determinantes. Su autorización a competir en los tres frentes se da en un contexto donde el equipo busca recuperar terreno en el Torneo Clausura, mantenerse en la pelea de la Copa Argentina y seguir firme en su ilusión copera a nivel continental.
El proceso para habilitar al zaguero no fue inmediato. Desde Avellaneda tuvieron que completar los pasos reglamentarios que exige la AFA, respaldando con informes médicos la baja por lesión de un integrante del plantel, cuyo nombre aún no trascendió. Con esos papeles en orden, el máximo organismo del fútbol argentino aprobó la solicitud y dejó a disposición de Costas a un futbolista que se convierte en una carta importante para el cierre de la temporada.
El regreso competitivo de Rojo a todas las competencias le abre nuevas variantes tácticas al entrenador, que en las últimas semanas había sufrido limitaciones en defensa debido a lesiones y sanciones. En el plano local, Racing ocupa la duodécima posición en la Zona A con 11 puntos, por lo que deberá sumar con urgencia para soñar con meterse en zona de playoffs. A nivel nacional, la Copa Argentina lo tiene como protagonista en los cuartos de final frente a River, mientras que en la Libertadores la expectativa se mantiene intacta.
Con la habilitación de Rojo, la Academia no solo gana un refuerzo en la zaga, sino también un impulso anímico que puede resultar determinante en el tramo decisivo de la temporada.