En una jornada sin acción por el luto que atraviesa el club tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, Boca Juniors encontró un inesperado alivio deportivo. Los resultados de la fecha 12 del Torneo Clausura le jugaron completamente a favor, tanto en la lucha por la clasificación a los playoffs como en su objetivo de asegurar un lugar en la Copa Libertadores 2026. Sin salir a la cancha, el Xeneize terminó el fin de semana con una sonrisa que le devuelve esperanza y control sobre su propio destino.
En la Zona A, el equipo de Úbeda fue uno de los grandes ganadores indirectos. Huracán cayó ante Aldosivi, Unión perdió con Central Córdoba y tanto Estudiantes como Tigre apenas rescataron empates. Ese conjunto de resultados permitió que Boca mantuviera una posición expectante, quedando cuarto con 17 puntos, a tan solo dos del líder Defensa y Justicia. La situación mejora aún más si se considera que el Xeneize todavía tiene un partido pendiente ante Barracas Central; si logra ganarlo, quedará como único puntero y con la ventaja de definir las instancias decisivas en La Bombonera, su fortaleza durante todo el año.
Pero las buenas noticias no se limitaron al torneo doméstico. En la tabla anual, la derrota de River frente a Sarmiento le permitió a Boca mantenerse en el segundo puesto con 50 unidades, una por encima de su eterno rival. Argentinos Juniors, que también cayó ante Defensa y Justicia, quedó relegado y perdió terreno en la pelea por los cupos internacionales. De esta forma, el conjunto azul y oro dio un paso firme hacia la próxima Libertadores, dependiendo exclusivamente de sí mismo para clasificar sin depender de terceros.
Así, en medio de un clima cargado de emoción por la partida de un símbolo del club, Boca recibió un gesto inesperado del fútbol: una fecha que, pese a la inactividad, terminó acomodándolo en todos los frentes y reforzando su ilusión de cerrar el año con un nuevo objetivo cumplido.