Miguel Ángel Borja volvió a ser protagonista en el estadio Monumental, aunque no por un gol celebrado, sino por un detalle que llamó la atención de los fanáticos: el número “63” escrito en la palma de su mano izquierda. La imagen recorrió rápidamente las redes sociales durante la derrota de River ante Sarmiento de Junín, y generó especulaciones sobre su significado, desde dedicatorias personales hasta referencias bíblicas.
El colombiano ingresó al campo al inicio del segundo tiempo reemplazando a Facundo Colidio y, fiel a su ritual, se arrodilló, extendió los brazos y dirigió la mirada al cielo en un gesto de concentración y oración. Apenas pisó la cancha, los seguidores no tardaron en notar el misterioso número que llevaba consigo, y los comentarios en redes no se hicieron esperar. Sin embargo, la explicación detrás del “63” es mucho más simple y motivadora: Borja suma 62 goles con la camiseta de River desde su llegada en 2022, y el número simboliza su objetivo personal de alcanzar la próxima marca histórica.
Durante el encuentro, el delantero tuvo una oportunidad clara en el tiempo de descuento. Recibió un centro bajo desde la derecha por parte del juvenil Cristian Jaime, empujó la pelota al arco y desató el festejo de los hinchas. Sin embargo, la alegría duró apenas segundos: tras la intervención del VAR, el árbitro Sebastián Zunino anuló el tanto por una posición adelantada mínima. Con esto, Borja se quedó a un gol de convertirse en el máximo artillero colombiano en la historia del club, aunque su motivación no parece disminuir.
Más allá de los altibajos del equipo, que acumula cinco derrotas en los últimos seis partidos, el gesto del delantero reveló su costumbre de fijarse metas personales y utilizar símbolos para mantener la concentración. El “63” sigue siendo un recordatorio de su ambición y de la cifra que pronto espera convertir en realidad, consolidando su lugar en la historia de River y su búsqueda constante de nuevos desafíos en la cancha.