Ángel Di María volvió a quedar en el centro de la escena tras la eliminación de Rosario Central en los octavos del Torneo Clausura, pero esta vez no por el rendimiento del equipo sino por una nueva aclaración en torno al polémico título anual otorgado al Canalla. Lejos de esquivar la cuestión, el capitán salió a respaldar la legitimidad del reconocimiento y aseguró que la decisión “no fue buscada” por el club, sino impulsada por los “equipos más grandes” del fútbol argentino, apuntando directamente a instituciones de peso como Boca y River.
El Fideo explicó que Central simplemente aceptó una resolución emanada desde la cúpula dirigencial del fútbol nacional, que contó con el aval de los clubes más influyentes. En su análisis, destacó que el equipo merecía ser premiado por la regularidad sostenida durante toda la temporada, recordando que habían logrado una suma “increíble” de puntos a lo largo del año. Según su mirada, el reconocimiento no hace más que reflejar un rendimiento que sostuvo al Canalla en lo más alto de la tabla general después de mucho tiempo.
Di María también se refirió al pasillo de espaldas que realizó Estudiantes tras el duelo que marcó la eliminación del conjunto rosarino. Sin dramatizar, aseguró que fue un gesto que “queda ahí”, restándole importancia y entendiendo que cada plantel elige sus formas. Para el campeón del mundo, la atención debía estar puesta en el juego y no en las manifestaciones simbólicas que rodearon el encuentro disputado en La Plata.
Finalmente, el atacante analizó la caída ante el Pincha con una autocrítica moderada, subrayando que Central generó situaciones pero careció de eficacia en los metros finales. Reconoció que intentaron por diversas vías, desde pelotas largas hasta ataques directos, pero sin la claridad necesaria para romper el cero. Aun así, reforzó la idea de que el equipo “hizo un buen partido” y que la eliminación no opaca la excelente temporada que derivó en el título anual defendido con firmeza por su máximo referente.