Claudio Úbeda comenzó a marcar su propio rumbo en Boca en un momento delicado para el club, y una de sus decisiones más fuertes volvió a involucrar a Edinson Cavani. El uruguayo, ya recuperado de la lesión en el psoas y tras una semana completa de trabajo, aspiraba a regresar a la titularidad, pero el entrenador eligió mantenerlo otra vez entre los suplentes.
El delantero había sumado minutos en partidos anteriores pese a no entrenar a la par del plantel, pero esta vez, aun estando en condiciones, Úbeda optó por sostener a los titulares y darle participación recién en la segunda mitad. El cambio se produjo en lugar de la dupla ofensiva inicial, pensando en refrescar la delantera y ajustar el funcionamiento en la mitad de la cancha.
En paralelo, el técnico también decidió cuidar a Ander Herrera, quien venía al límite desde lo físico y no estaba en condiciones de asumir un riesgo mayor. Esa lectura llevó al entrenador a priorizar un plan más equilibrado y reservar variantes para el segundo tiempo.
La presencia de Cavani como alternativa marcó un precedente dentro del plantel. Aunque su actuación fue discreta, en el club coinciden en que, cuando recupere ritmo y continuidad, volverá a ser una pieza importante. Por ahora, todo indica que no regresará al once inicial en el partido de Semifinales.
