Estudiantes volvió a demostrar su fortaleza en los momentos decisivos y se llevó un clásico que se vivió con una intensidad notable en el estadio Juan Carmelo Zerillo. En un partido repleto de interrupciones, discusiones y un clima propio de una semifinal, el Pincha derrotó 1-0 a Gimnasia para asegurarse un lugar en la final del Torneo Clausura 2025, donde enfrentará a Racing el próximo sábado 13 de diciembre en Santiago del Estero. El equipo dirigido por Eduardo Domínguez encontró en el talento de Thiago Palacios el desequilibrio necesario para romper un duelo que hasta ese momento era cerrado y muy friccionado.
El encuentro comenzó con un Gimnasia decidido a presionar arriba, impulsado por la urgencia de volver a disputar una final después de varios años. Sin embargo, las imprecisiones en los metros finales y las intervenciones de Fernando Muslera impidieron que el Lobo transformara sus aproximaciones en un golpe anímico. Estudiantes, más cauto en el arranque, apostó por sostenerse defensivamente y esperar el momento oportuno. La expulsión contenida, las advertencias del árbitro y la cantidad de tarjetas amarillas fueron marcando el tono del primer tiempo, en el que ambos equipos intercambiaron dominio sin lograr imponerse con claridad.
La historia cambió en el complemento. Con un Estudiantes más vertical y decidido, una combinación rápida entre Edwin Cetré y Thiago Palacios abrió el partido a los 17 minutos del segundo tiempo. El mediapunta definió con una precisión quirúrgica para silenciar El Bosque y poner a su equipo en ventaja. Desde ese momento, Gimnasia empujó con todo, recurrió a variantes ofensivas y llenó el área de centros, pero la defensa del Pincha respondió con solidez. El final fue tenso, cargado de interrupciones y con un clima caliente dentro y fuera del campo. La victoria selló el acceso de Estudiantes a una nueva final, mientras que el Lobo se quedó nuevamente a un paso del gran objetivo.
