El título de Estudiantes de La Plata en el Torneo Clausura dejó un festejo marcado por la tensión y un mensaje directo al fútbol argentino. Juan Sebastián Verón, presidente del Pincha y figura clave en la lectura interna del club, volvió a expresar públicamente su desacuerdo con la manera en que se manejó la polémica estrella otorgada a Rosario Central y apuntó una vez más a la conducción dirigencial del fútbol nacional.
Suspendido por seis meses tras el famoso pasillo de espaldas del plantel en la serie ante Central, Verón vivió la final frente a Racing desde la tribuna del Estadio Único Madre de Ciudades y recibió el trofeo en plena popular rodeado de hinchas. Tras la consagración, eligió hablar y lo hizo sin rodeos: remarcó que no acepta el reconocimiento oficial al club rosarino y señaló que el acto representa una distorsión histórica en el deporte.
En declaraciones televisivas explicó que, para él, no puede colocarse en el mismo lugar un homenaje que un campeonato ganado en la cancha. “No se puede dar un título porque se te ocurre”, sentenció al recordar la entrega de la estrella a Central. Afirmó que entiende y respeta que existan celebraciones o reconocimientos para grandes figuras, pero dejó claro que eso nunca debe confundirse con un título oficial: “No da lo mismo ganar una estrella a que te la den porque se le ocurre a alguien”, repitió.
En ese marco, mantuvo un intercambio con Oscar Ruggeri, quien cuestionó el gesto del plantel pincharrata contra Central. Verón defendió la postura del club y aseguró que fue un mensaje hacia la organización del torneo, no contra los futbolistas rivales. Según explicó, la protesta fue avisada previamente y nació de la convicción de que la estructura deportiva está siendo manipulada desde arriba.
El mandatario también criticó el estado de los torneos locales y apuntó a la falta de planificación. Señaló que el calendario está desordenado, que existen demasiadas copas superpuestas y que los equipos tienen dificultades serias para competir con normalidad; al mismo tiempo, expresó su deseo de que el fútbol argentino recupere un formato más lógico y competitivo, con menos participantes y reglas claras.
Verón insistió en que el reclamo va más allá de un club o un resultado puntual: aseguró que Estudiantes atraviesa sanciones duras que también reforzaron la unión interna para conquistar el Clausura. En ese sentido, destacó que el título logrado en Santiago del Estero refleja la convicción de un plantel que se movilizó ante la falta de respuestas institucionales.
El presidente pincharrata evitó confrontar con Ángel Di María, protagonista en Central, y aclaró que no existe conflicto personal. Además, pidió mejorar la estructura general del fútbol local, remarcando que la crisis económica de los clubes exige nuevas herramientas y transparencia.
Después del festejo y con la final ante Platense por delante, Verón mantiene sus ideas firmes. Para él, la lucha continúa fuera de la cancha: exige reglas claras, rechaza títulos “decididos desde escritorios” y vuelve a interpelar a la AFA con una frase que se transformó en bandera: no es lo mismo ganar que recibir.
