Paulo Dybala volvió a ocupar un lugar central en la escena futbolística europea y sudamericana. El delantero argentino fue titular y completó los 90 minutos en la victoria de Roma ante Genoa, un dato que no pasó desapercibido en medio de las versiones que lo vinculan con Boca Juniors de cara a la próxima temporada. Su regreso a la continuidad se da en un contexto de incertidumbre, donde cada señal desde Italia es observada con atención desde el club argentino.
Tras el encuentro, Gian Piero Gasperini fue contundente al referirse al rol del campeón del mundo dentro del equipo. En conferencia de prensa, el entrenador destacó la jerarquía diferencial del cordobés al afirmar: “La Roma no tiene otros jugadores de tanta calidad. Está claro que cuando está en forma, el juego ofensivo se desarrolla de una manera completamente diferente“. Más tarde, profundizó su postura y dejó un mensaje claro sobre el protagonismo que le asigna: “Si no está lesionado, juega. Cuando no está en las mismas condiciones o tiene alguna dolencia, no responde en partidos como el de esta noche. Pero incluso a mitad de temporada, sigue bien, porque juega para este equipo”.
El partido frente a Genoa marcó un punto importante en la temporada de Dybala, ya que volvió a completar un encuentro entero después de más de dos meses. Desde el inicio del ciclo, las molestias físicas le impidieron sostener regularidad: entre julio y diciembre disputó apenas 14 de los 23 partidos oficiales de Roma, acumulando 842 minutos sobre un total posible de 2.070. Sus números reflejan ese contexto, con dos goles y una asistencia, cifras por debajo de su promedio histórico en el fútbol italiano, aunque su influencia en el juego continúa siendo determinante.
Mientras Boca sigue con atención cada movimiento, el entorno del futbolista también aparece como un factor clave. En el programa “Otro día perdido”, Catherine Fulop se refirió a la situación personal del delantero y a la posibilidad de un cambio de aire: “Oriana es la que está hinchando las pelotas que se quiere ir de Roma, porque como se fue Lea (Paredes) y Cami (Galante)…”. Luego agregó: “Hacían pijamadas y estaban todo el día juntos. Cuando iban a la cancha se sentaban todos en el mismo palco con los niñitos”. Finalmente, aclaró: “Ahora hablando en serio… porque parece que no hablara en serio… Ori está muy sola allá“.
Con Gasperini ratificando su confianza deportiva y el entorno personal jugando su propio partido, el futuro de Dybala sigue abierto. En Roma lo consideran una pieza clave siempre que su físico lo acompañe, mientras que Boca observa, espera y se aferra a la ilusión de poder seducir a la Joya cuando finalice la temporada europea.
