Boca atraviesa un mercado de pases particular, en el que la llegada de refuerzos convive con la necesidad de reordenar un plantel amplio y con varios futbolistas fuera de la consideración del cuerpo técnico. En ese contexto, uno de los casos que más preocupación genera puertas adentro es el de Agustín Martegani, un jugador por el que el club invirtió una suma importante y que, pese a haber recibido sondeos, continúa entrenándose sin horizonte claro.
Desde hace meses, el mediocampista sabe que no tendrá protagonismo bajo la conducción de Claudio Úbeda. La idea de la dirigencia era encontrarle un destino que le permitiera volver a competir y, al mismo tiempo, aliviar la estructura del plantel. Central Córdoba apareció como una opción concreta para un préstamo, con el aval deportivo de Boca, que priorizaba su rodaje antes que mantenerlo relegado.
Sin embargo, cuando el acuerdo parecía encaminarse, la negociación se estancó por diferencias contractuales. La falta de consenso en lo económico terminó por hacer caer la operación y dejó a Martegani en una posición incómoda: sin minutos, sin salida inmediata y con el mercado avanzando. El volante continúa trabajando en Boca Predio, aunque el escenario deportivo no se modifica y la chance de sumar continuidad sigue siendo lejana.
La situación se vuelve más delicada al observar el recorrido reciente del futbolista. Lleva casi un año sin disputar un partido oficial y su participación durante la última temporada fue mínima. Con contrato vigente hasta 2028 y una cláusula elevada, Boca enfrenta un dilema complejo: sostener a un jugador que no entra en los planes o encontrar una solución que destrabe su futuro antes de que el tiempo siga jugando en contra.
