River Plate encendió las alarmas tras el empate ante Rosario Central por la salida prematura de Sebastián Driussi, quien no pudo continuar en el complemento por una molestia muscular. El delantero sintió una dolencia en el isquiotibial izquierdo y será sometido a estudios médicos para determinar el grado de la lesión. En el cuerpo técnico existe inquietud ante la posibilidad de que se trate de un nuevo desgarro, una situación que volvería a marginarlo por varias semanas.
El atacante había comenzado la temporada como referencia ofensiva del equipo y, más allá de no haber convertido, mostraba señales positivas en su rendimiento. Participativo, activo en la presión y útil para generar juego de espaldas, Driussi se había convertido en una pieza importante dentro del esquema de Marcelo Gallardo. Incluso había logrado marcar en el Gigante de Arroyito, aunque su gol fue anulado por posición adelantada, en una jugada que resumió su falta de fortuna en el inicio del año.
La lesión se produjo durante el primer tiempo y obligó al entrenador a reemplazarlo por Maximiliano Salas para el segundo período. Mientras se aguardan los resultados de los estudios, en Núñez ya contemplan un escenario de baja prolongada que podría dejarlo fuera, al menos, durante tres semanas. Gallardo, atento al calendario inmediato, comenzó a analizar alternativas para el compromiso del próximo sábado frente a Tigre en el Monumental.
Salas aparece como la opción principal para ocupar su lugar, mientras que Agustín Ruberto surge como otra posibilidad, aunque el juvenil aún no sumó minutos oficiales tras recuperarse de una lesión ligamentaria sufrida en 2024. Lo cierto es que el nuevo contratiempo de Driussi vuelve a generar preocupación en River, donde esperaban que, tras una exigente pretemporada, el delantero pudiera dejar atrás un 2025 marcado por los problemas físicos y recuperar la continuidad que todavía se le viene negando.