Boca sigue activo en el mercado de pases a pesar de que el plazo principal ya concluyó y la dirigencia no descarta realizar un último movimiento. Con las incorporaciones ya concretadas, el foco ahora está puesto en liberar al menos un cupo dentro del plantel profesional para habilitar la llegada de un nuevo refuerzo. Juan Román Riquelme y la dirigencia trabajan sobre distintos escenarios posibles, conscientes de que el margen de tiempo es reducido y cada decisión puede resultar determinante.
Una de las alternativas que le permite a Boca mantenerse expectante es la baja prolongada de Rodrigo Battaglia. La lesión en el tendón de Aquiles y su posterior intervención quirúrgica abrieron una ventana reglamentaria especial para incorporar, siempre y cuando el club actúe dentro de los plazos establecidos por AFA. La documentación ya fue presentada y, desde ese momento, comenzó a correr el reloj para definir si se avanzará o no por un nuevo futbolista en ese cupo excepcional.
En paralelo, la salida de un jugador al exterior aparece como la otra opción concreta para liberar espacio en la lista. En ese contexto, el periodista Ezequiel Sosa detalló la situación de algunos nombres que podrían entrar en esa discusión: «Boca está tratando de liberar un cupo y extender el mercado hasta el 10 de marzo. Nombres que pueden salir, Blondel es uno. Todavía no hay nada concreto». Además, explicó que otros futbolistas no cumplen con los requisitos reglamentarios para generar ese beneficio, mientras que algunos sí encajan dentro de ese marco.
Con el calendario en contra y varias gestiones en evaluación, en Boca saben que los próximos días serán decisivos. «Quedan nueve días», remarcó Sosa al referirse a los tiempos que corren tras la presentación del parte médico de Battaglia. Mientras tanto, el cuerpo técnico y la dirigencia mantienen el objetivo claro: aprovechar cualquier ventana posible para sumar una pieza más al plantel y cerrar el mercado con una incorporación adicional.