La reaparición de Edinson Cavani en la lista de convocados de Boca Juniors no pasó inadvertida, pero tampoco logró cambiar el ánimo en la Bombonera tras el empate frente a Platense. El delantero uruguayo volvió a sumar minutos en un contexto complejo para el equipo, que atraviesa un presente irregular y necesita liderazgo dentro y fuera del campo. Sin embargo, más allá de su rendimiento, una imagen previa al partido terminó desatando una fuerte polémica.
Durante el calentamiento, las cámaras captaron a Cavani sentado sobre una conservadora mientras el resto de los suplentes realizaba movimientos precompetitivos. La escena se viralizó rápidamente en redes sociales y abrió el debate entre hinchas y analistas. Para muchos fue un gesto intrascendente; para otros, una postal que no condice con el compromiso que demanda el momento futbolístico del club.
Quien no dejó margen para interpretaciones fue Oscar Ruggeri. En el programa 90 Minutos, el campeón del mundo fue tajante al cuestionar la actitud del atacante. Señaló que una figura de su trayectoria debe proyectar otra imagen y evitar situaciones que puedan interpretarse como desinterés, especialmente cuando el equipo atraviesa dificultades y cada detalle se magnifica.
Ruggeri remarcó además que los referentes están llamados a contagiar energía y respaldo a sus compañeros, aun cuando no sean titulares. Desde su mirada, el peso específico de un nombre como el de Cavani implica asumir ese rol activo, sobre todo en instancias de preparación previa a un encuentro. La crítica encendió el debate sobre liderazgo, compromiso y el impacto simbólico que pueden tener ciertos gestos en un plantel que busca reencontrarse con su mejor versión.
