La crisis deportiva de Newell’s Old Boys sumó un nuevo capítulo tras la dura derrota por 3-0 frente a Banfield por la sexta fecha del Torneo Apertura 2026. Horas después del encuentro, la dirigencia tomó la decisión de finalizar el ciclo de la dupla técnica compuesta por Favio Orsi y Sergio Gómez, que dejó el cargo luego de apenas seis presentaciones al frente del plantel profesional.
El balance del breve proceso fue determinante. El equipo no logró ganar en lo que va del campeonato y acumuló cuatro caídas y dos empates, números que profundizaron la preocupación en Rosario. Más allá del cambio de nombres en el banco, la realidad futbolística viene siendo adversa desde hace tiempo: la Lepra arrastra una extensa racha sin victorias y su producción en los últimos meses la depositó en una zona comprometida de la tabla anual y también en los promedios.
La goleada sufrida ante un rival directo en la lucha por la permanencia aceleró los tiempos. Tras el partido, los entrenadores no participaron de la conferencia de prensa y, minutos más tarde, el club comunicó oficialmente la interrupción del vínculo contractual. La determinación apunta a descomprimir el clima interno y buscar un golpe de efecto que permita reaccionar antes de que la situación sea irreversible.
El panorama inmediato no ofrece respiro. Con compromisos exigentes en el horizonte, el desafío para la dirigencia será encontrar un reemplazante que asuma en un contexto de urgencia. Con la tabla apretada y el margen de error cada vez más reducido, Newell’s necesita resultados inmediatos para evitar que la amenaza del descenso deje de ser una advertencia y se transforme en una realidad concreta.
