El empate 1-1 entre Boca Juniors y Unión de Santa Fe dejó varias escenas llamativas fuera del campo de juego. Una de ellas tuvo como protagonista al presidente xeneize, Juan Román Riquelme, quien viajó junto a la delegación a Santa Fe para acompañar al plantel. Sin embargo, a diferencia de lo que suele ocurrir en este tipo de compromisos, el dirigente decidió no ubicarse en un palco del estadio y optó por seguir el encuentro desde un lugar mucho más reservado.
La particularidad de la noche fue que el máximo dirigente del club eligió permanecer durante todo el partido en el vestuario visitante del Estadio 15 de Abril. Allí siguió las acciones por televisión, lejos del movimiento habitual de los palcos y de la exposición pública. Las imágenes previas al encuentro lo habían mostrado cerca de los futbolistas en la antesala del partido, pero durante los 90 minutos no se lo vio en la tribuna, lo que generó sorpresa entre quienes seguían el desarrollo del juego.
Una vez finalizado el encuentro, Riquelme volvió a reunirse con los jugadores en el mismo vestuario. En ese espacio compartió unos minutos con el plantel y transmitió un mensaje de respaldo en medio de un momento deportivo en el que el equipo busca consolidar su funcionamiento. El presidente destacó algunos aspectos positivos que se vieron en el rendimiento del equipo y alentó al grupo a mantener el trabajo de cara a los próximos compromisos.
El gesto se interpretó como una señal de apoyo hacia el plantel y también hacia el entrenador Claudio Úbeda, quien viene siendo observado con atención por los hinchas ante la irregularidad en los resultados. En un contexto en el que el equipo intenta encontrar mayor estabilidad dentro del torneo, la presencia del ídolo xeneize junto a la delegación volvió a reflejar su intención de acompañar de cerca al grupo en cada paso de la temporada.
