Boca Juniors volvió a sonreír en La Bombonera tras imponerse ante Instituto por el Torneo Apertura, pero la alegría no fue completa puertas adentro. El equipo dirigido por Claudio Úbeda cerró la jornada con una preocupación importante bajo los tres palos, luego de que Agustín Marchesín debiera abandonar el campo de juego antes del final por una molestia física que encendió las alarmas.
Con el correr de las horas y tras los estudios correspondientes, se confirmó que el arquero sufrió un desgarro en el aductor, una lesión que lo dejará fuera de las canchas por aproximadamente tres semanas. Esta baja representa un golpe sensible para el cuerpo técnico, especialmente teniendo en cuenta la cercanía del debut en la fase de grupos de la Copa Libertadores, donde Boca deberá reacomodar su estructura defensiva sin uno de sus referentes de mayor experiencia.
La salida de Marchesín ante Instituto se dio cuando el equipo ya tenía controlado el partido con una ventaja de 2-0. En su lugar ingresó Leandro Brey, quien respondió con seguridad para sostener el resultado y asegurar la victoria. El joven arquero, de 23 años, se perfila ahora como el principal candidato para ocupar el arco en este tramo exigente del calendario, en el que Boca afrontará compromisos decisivos tanto a nivel local como internacional.
Para Brey no será un terreno desconocido, ya que tiempo atrás le tocó asumir una responsabilidad similar ante la ausencia del propio Marchesín. Aquella experiencia dejó enseñanzas importantes en su proceso de crecimiento, y ahora tendrá una nueva oportunidad para consolidarse. En un contexto donde también surgen expectativas por jóvenes como Aranda y las exigencias de la Copa Libertadores se acercan, Boca deberá encontrar respuestas rápidas para sostener su competitividad.