La llegada de Lionel Messi al país para sumarse a la Selección Argentina dejó una postal que rápidamente tomó protagonismo más allá de lo futbolístico. En el predio de Ezeiza, el capitán se reencontró con Claudio “Chiqui” Tapia en un gesto que no pasó desapercibido, especialmente por el contexto que atraviesa la dirigencia de la AFA. El abrazo entre ambos, reflejado en redes sociales, se transformó en una imagen cargada de significado.
El presidente de la AFA fue quien compartió el momento con una serie de fotos y un mensaje de bienvenida, destacando la figura del capitán. La escena mostró cercanía y complicidad entre dos protagonistas clave del ciclo más exitoso de la Selección en los últimos años, y se interpretó como una señal de respaldo en medio de un escenario complejo fuera de la cancha.
Mientras tanto, Messi se sumó a los entrenamientos con el grupo que conduce Lionel Scaloni, enfocado en los amistosos ante Mauritania y Zambia. Su presencia no solo potencia al equipo desde lo deportivo, sino que también genera una conexión especial con los hinchas, que agotaron las entradas para verlo nuevamente en La Bombonera.
En este marco, la imagen del encuentro con Tapia adquiere un peso simbólico. No se trató solo de un saludo, sino de un gesto que transmite unidad en un momento donde el entorno institucional demanda señales claras. Con la pelota a punto de volver a rodar, la Selección Argentina se mueve entre la preparación deportiva y un contexto que también se juega fuera del campo.
