La derrota de Racing en el clásico de Avellaneda dejó mucho más que un resultado adverso. El foco quedó puesto en Adrián “Maravilla” Martínez, protagonista de una jornada difícil tras fallar un penal clave en el partido ante Independiente. Sin embargo, lejos de apuntarlo, el entrenador Gustavo Costas eligió respaldarlo públicamente y remarcar su importancia dentro del equipo, en un contexto cargado de tensión y críticas.
En conferencia de prensa, el técnico fue claro al referirse a la situación del delantero, evitando cualquier tipo de reproche y poniendo en valor su trayectoria reciente. Costas destacó todo lo que Martínez le ha dado al equipo en términos de goles y rendimiento, y dejó en evidencia que un error puntual no cambia su consideración. Incluso, sostuvo que si la ejecución hubiese terminado en gol, el análisis sería completamente distinto, dejando entrever que la decisión del jugador fue parte del juego y no motivo de castigo.
Más allá del respaldo individual, el entrenador también analizó el desarrollo del encuentro y expresó su frustración por el resultado final. Consideró que Racing hizo méritos suficientes para quedarse con la victoria, especialmente por lo generado en el segundo tiempo, aunque la falta de eficacia terminó siendo determinante. En ese sentido, insistió en que el equipo dejó todo en la cancha, pero reconoció que no supo aprovechar sus oportunidades en un partido que, por momentos, parecía tener bajo control.
