Boca volvió a imponerse en el Superclásico y esta vez lo hizo en la Reserva, donde mostró autoridad para superar a River por 2 a 0 en el predio de Ezeiza. Bajo la mirada de Juan Román Riquelme y varios futbolistas del plantel profesional, el equipo juvenil xeneize ratificó el buen momento institucional tras la victoria reciente en Primera y dejó en claro su superioridad a lo largo de los 90 minutos.
El desarrollo del encuentro tuvo un punto de quiebre en la primera etapa, cuando River se quedó con diez jugadores por la expulsión de Cirilo Pereyra tras una infracción fuerte sobre Gonzalo Gelini. A partir de ese momento, Boca tomó el control total del juego, manejó la pelota y generó situaciones constantes frente al arco rival, aunque se encontró con una destacada actuación del arquero Franco Jaroszewicz, clave para sostener el empate parcial durante gran parte del partido.
La insistencia del conjunto local recién se tradujo en el marcador en el complemento. Dylan Gorosito envió un centro peligroso al área que terminó en el gol en contra de Agustín de la Cuesta, rompiendo la paridad y reflejando la presión que ejercía el Xeneize.
Con River ya desordenado y obligado a resistir, Boca continuó atacando y amplió la diferencia a través de Leonel Flores, quien había ingresado minutos antes y definió para sellar el resultado.
El triunfo no solo reafirma el dominio de Boca en el clásico reciente, sino que también le permite trepar a la cima de la Zona B del Torneo Proyección. Del otro lado, River queda comprometido en su lucha por avanzar de fase, en una noche en la que no logró reponerse a la desventaja numérica ni al empuje constante de su rival.
