Boca Juniors afrontará una semana decisiva en la Copa Libertadores. Después de un inicio prometedor en el Grupo D, el equipo dirigido por Claudio Úbeda quedó en una posición incómoda tras sufrir derrotas consecutivas que lo hicieron perder terreno en la tabla. Ahora, el encuentro frente a Cruzeiro aparece como una verdadera final para las aspiraciones del Xeneize de avanzar a los octavos de final del certamen continental.
La situación en la zona es muy ajustada. Universidad Católica y Cruzeiro lideran con siete puntos, mientras que Boca se ubica tercero con seis unidades y, por el momento, fuera de los puestos de clasificación. Más atrás aparece Barcelona SC con tres puntos, aunque todavía con posibilidades matemáticas de meterse en la pelea. En este contexto, el conjunto argentino sabe que gran parte de sus chances dependerán de lo que pueda hacer en las dos fechas restantes.
El duelo ante Cruzeiro será determinante porque Boca todavía depende de sí mismo para avanzar de ronda. En caso de conseguir victorias frente al equipo brasileño y posteriormente ante Universidad Católica, el club de La Ribera asegurará el primer lugar del grupo sin necesidad de mirar otros resultados. Ese escenario es el más favorable y el que le permitiría llegar con tranquilidad al cierre de la fase.
- Si Boca gana los dos partidos restantes, clasificará primero en el Grupo D.
- Si suma cuatro puntos, tendrá distintas combinaciones posibles para avanzar.
- Si obtiene solamente tres puntos, dependerá de resultados ajenos.
- Con dos empates todavía podría clasificar, aunque con múltiples desempates.
- Si suma un punto o pierde ambos encuentros, quedará eliminado.
Uno de los panoramas más complejos aparece si Boca derrota a Cruzeiro por un solo gol y luego empata con Universidad Católica. En ese caso, la definición podría depender de la diferencia de gol general y también de lo que haga el conjunto chileno frente a Barcelona SC. Incluso, existe la posibilidad de llegar a criterios extremos de desempate como goles convertidos, tarjetas disciplinarias o hasta un sorteo.
Por eso, en el mundo Boca saben que el margen de error prácticamente desapareció. El equipo necesitará mostrar una versión sólida y efectiva para sostener la ilusión de seguir con vida en la Libertadores. La presión será alta, pero también la oportunidad de dar un golpe importante en una zona que desde el comienzo fue considerada una de las más difíciles del torneo.
