El clima en el mundo Boca Juniors atraviesa horas de máxima tensión y expectativa. En la previa del decisivo encuentro frente a Universidad Católica por la última fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores, los alrededores del predio de Ezeiza aparecieron cubiertos de pasacalles con un mensaje contundente: “Boca contra todos”. La frase comenzó a circular rápidamente en redes sociales y generó repercusión entre los hinchas, justo en un momento delicado para el equipo de cara a la clasificación.
La aparición de los carteles se dio pocos días después del empate ante Cruzeiro en La Bombonera, un resultado que dejó al Xeneize obligado a ganar en la última jornada para avanzar a los octavos de final. Además del impacto deportivo, el encuentro quedó marcado por las fuertes polémicas arbitrales que despertaron enojo en gran parte del público boquense. Las decisiones tomadas durante ese partido todavía continúan siendo tema de discusión y alimentaron el sentimiento de bronca que hoy rodea al club.
Más allá del reclamo por el arbitraje, los mensajes también fueron interpretados como una señal de apoyo hacia el plantel y el cuerpo técnico en un tramo determinante de la temporada. El plantel sabe que no habrá margen de error en el duelo ante el conjunto chileno y que cualquier resultado que no sea una victoria dejará al equipo fuera de la Libertadores. Mientras tanto, el cuerpo técnico intenta mantener la concentración del grupo en medio de un contexto cargado de presión y expectativa.
En lo deportivo, el panorama es claro para Boca: necesita derrotar a Universidad Católica para meterse en la próxima ronda del certamen continental. El equipo chileno llega como líder del grupo, mientras que Cruzeiro todavía mantiene chances de quedarse con uno de los lugares de clasificación. Por eso, el partido que se disputará el jueves 28 de mayo en La Bombonera aparece como una verdadera final para el conjunto azul y oro, que buscará sostener su ilusión internacional frente a su gente.
