Paris Saint-Germain escribió una nueva página dorada en su historia al consagrarse campeón de la UEFA Champions League por segundo año consecutivo. El conjunto dirigido por Luis Enrique superó al Arsenal en una final extremadamente pareja disputada en Budapest. Tras igualar 1-1 en el tiempo reglamentario y mantenerse sin diferencias durante el alargue, el equipo francés mostró mayor precisión desde los doce pasos y terminó imponiéndose en la definición por penales para retener la corona continental.
El encuentro comenzó con mejores sensaciones para el conjunto inglés. Arsenal logró adelantarse en el marcador durante la primera mitad gracias a Kai Havertz, quien aprovechó una de las primeras oportunidades claras del partido para romper el cero. A partir de ese momento, PSG tomó la iniciativa y comenzó a inclinar el desarrollo a su favor, aunque se encontró con una defensa rival firme y con varias intervenciones destacadas del arquero David Raya.
La insistencia del campeón francés tuvo recompensa en la segunda etapa. Una infracción dentro del área le permitió contar con un penal que Ousmane Dembélé transformó en el empate. A partir de allí, ambos equipos tuvieron ocasiones para quedarse con el título antes del final, pero la falta de eficacia y las intervenciones defensivas llevaron la definición al tiempo suplementario. Durante el alargue continuó la paridad, con situaciones repartidas y una tensión creciente propia de una final europea.
La historia finalmente se resolvió en la tanda de penales, donde PSG mostró mayor efectividad para quedarse con la victoria y levantar nuevamente el trofeo más importante del continente. De esta manera, el club parisino logró defender con éxito el título conquistado la temporada anterior y confirmó su lugar entre las grandes potencias del fútbol europeo actual. El equipo de Luis Enrique suma así una nueva estrella internacional y continúa ampliando una etapa histórica para la institución.
