Boca comenzó a delinear los pasos que dará durante el próximo mercado de pases después de un semestre marcado por la eliminación en la Copa Libertadores. Uno de los sectores que la dirigencia considera prioritario reforzar es el arco, especialmente por la prolongada ausencia de Agustín Marchesín, quien permanecerá fuera de las canchas hasta fin de año debido a una lesión.
En ese contexto, apareció el nombre de Sergio Rochet como una de las posibilidades que estudia el club. El arquero uruguayo, actualmente en Inter de Porto Alegre y habitual integrante de la selección de su país, reúne experiencia internacional y continuidad en competencias de alto nivel, características que son valoradas por la conducción futbolística xeneize.
La situación contractual del guardameta podría transformarse en un aspecto favorable para cualquier negociación. Su vínculo con la institución brasileña finalizará dentro de seis meses, una condición que podría facilitar una eventual salida. Sin embargo, Boca también observa con atención algunos antecedentes recientes relacionados con su estado físico, ya que durante la temporada atravesó distintos inconvenientes musculares y físicos que le hicieron perder varios encuentros.
Más allá del interés por Rochet, la dirigencia deberá resolver una cuestión reglamentaria importante. Actualmente el plantel cuenta con el cupo máximo de extranjeros habilitados, por lo que cualquier incorporación proveniente del exterior requeriría una solución previa. Este escenario podría influir directamente en la viabilidad de la operación.
Mientras tanto, el futuro cuerpo técnico también tendrá peso en la planificación del plantel. Boca espera definir a su nuevo entrenador antes del inicio de la pretemporada y la opinión del próximo DT será determinante para establecer si la búsqueda de un arquero continúa avanzando o si la confianza seguirá depositada en Leandro Brey y Javier García para afrontar la segunda parte del año.
