La reestructuración que comenzó en Boca tras la llegada de Rodolfo Arruabarrena ya tiene una de sus decisiones más fuertes. El nuevo entrenador definió que Ánder Herrera no formará parte de su proyecto deportivo y el mediocampista español está a un paso de desvincularse oficialmente del club, poniendo fin a una etapa que estuvo marcada por las dificultades físicas y la falta de continuidad.
La determinación fue comunicada por la dirigencia luego de una evaluación conjunta con el flamante cuerpo técnico. Aunque el contrato del futbolista tenía vigencia por algunos meses más, desde Boca le hicieron saber que no sería considerado para el segundo semestre de 2026. De esta manera, ambas partes avanzan en los detalles para concretar la rescisión de común acuerdo.
La salida de Herrera se produce después de una experiencia que estuvo lejos de lo esperado cuando desembarcó en el club. Las reiteradas lesiones musculares condicionaron su participación y le impidieron consolidarse dentro del equipo. Cada vez que parecía recuperar terreno, nuevos inconvenientes físicos frenaban su continuidad y complicaban su presencia en los distintos compromisos oficiales.
Pese a este desenlace, la relación entre el futbolista y la conducción de Boca se mantuvo en buenos términos. El español tenía intenciones de seguir luchando por un lugar, mientras que la dirigencia confiaba en que pudiera dejar atrás los problemas físicos que lo acompañaron durante gran parte de su estadía. Sin embargo, el escenario deportivo cambió con la llegada de Arruabarrena y la decisión final fue acelerar su salida.
Con la desvinculación de Herrera, Boca continúa avanzando en el proceso de reducción y renovación del plantel. La idea del nuevo entrenador es trabajar con un grupo más acotado y con futbolistas que estén en condiciones de competir por un puesto durante toda la temporada. Tras la salida de Nicolás Orsini y con la del español prácticamente encaminada, no se descartan nuevos movimientos en los próximos días dentro del mercado de pases xeneize.
