Ortigoza agrediendo a una mujer

San Lorenzo de Almagro vuelve a estar en el centro de la polémica. La renuncia de Néstor Ortigoza, exigida por el club tras la difusión de videos donde se le ve agrediendo a su expareja, ha destapado una serie de tensiones internas en la dirigencia que ya venían gestándose desde hace meses. El exfutbolista, quien ocupaba el cargo de vocal en la Comisión Directiva, está en el ojo del huracán no solo por el material audiovisual que lo incrimina, sino también por los enfrentamientos políticos que mantenía con el presidente del club, Marcelo Moretti.

El pedido de dimisión llegó tras un comunicado oficial emitido por San Lorenzo, en el que se explica que el comportamiento de Ortigoza no refleja los valores de la institución. Esta decisión se produce en el contexto de las denuncias cruzadas por violencia familiar con su expareja, Lucia Cassiau, quien también ha sido vinculada en causas judiciales que incluyen allanamientos y la posesión de armas de fuego. La relación, según fuentes cercanas, se deterioró hace aproximadamente cinco meses, pero fue la filtración de los videos lo que llevó la situación al ámbito público y terminó por forzar la salida de Ortigoza.

El comunicado del club no fue sorpresivo para muchos dentro de la hinchada, ya que las tensiones entre Ortigoza y Moretti habían sido evidentes durante el último mercado de pases. Ortigoza criticó públicamente la gestión del club luego del fallido intento de retener a Matías Reali, lo que generó una fractura definitiva en su relación con el presidente. Aunque fue removido de su cargo como mánager, su rol en la política del club continuó generando divisiones internas.

A esto se sumaron otros episodios que marcaron el enfrentamiento entre Ortigoza y la dirigencia, como los cambios en el fútbol juvenil, donde el vocal removió a Fernando Berón como coordinador de las divisiones inferiores, nombrando a Marcelo Romano en su lugar, un movimiento que no fue bien recibido por Moretti. Este episodio, sumado a la venta de Agustín Martegani a Boca Juniors, exacerbó el conflicto, dejando a Ortigoza en el centro de las críticas de los hinchas, quienes expresaron su descontento mediante pasacalles exigiendo su salida.

Con la aparición de los videos, la situación tomó otro giro y se hizo insostenible. Lo que inicialmente parecía ser una disputa política interna, se convirtió en una crisis de imagen para el club, que no dudó en tomar cartas en el asunto al considerar la gravedad de las acusaciones. El comunicado de San Lorenzo hace referencia a su compromiso con la erradicación de la violencia de género, amparándose en la Ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, y en el protocolo propio del club para situaciones de este tipo.

En un clima de tensión tanto política como social, el futuro de Ortigoza en San Lorenzo parece llegar a su fin, pero las consecuencias de este escándalo están lejos de disiparse, dejando abiertas las heridas dentro de la dirigencia y la hinchada del club.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.