Este viernes, Boca Juniors enfrentará a Rosario Central en La Bombonera. Sin embargo, la gran incógnita es quién estará sentado en el banco de suplentes como entrenador. Fernando Gago, tras la dura eliminación en la Fase 2 de la Copa Libertadores ante Alianza Lima, atraviesa su momento más crítico desde que asumió como director técnico del Xeneize. Aunque la dirigencia aún no tomó una decisión definitiva, su continuidad pende de un hilo.
La derrota por penales ante el conjunto peruano desató una tormenta interna que amenaza con llevarse a Gago por delante. La reunión programada entre el DT y el Consejo de Fútbol antes del entrenamiento de esta tarde será clave para definir su futuro. Por el momento, el club ha optado por no precipitarse y evitar decisiones en caliente, pero la presión de los hinchas y el flojo rendimiento del equipo han puesto contra las cuerdas al entrenador.
El principal problema para Gago no es solo la eliminación, sino el desgaste en su relación con el plantel y la hinchada. En sus cuatro meses al mando, Boca disputó 22 partidos, con 11 victorias, seis empates y cinco derrotas, pero nunca logró consolidar un equipo confiable ni imponer un estilo de juego claro. La imagen del equipo ha dejado más dudas que certezas y, aunque el técnico aseguró en conferencia de prensa que aún tiene fuerzas para seguir, la realidad parece marcar un desenlace inminente.
La posibilidad de que Gago dirija ante Rosario Central genera incertidumbre. Una Bombonera colmada de hinchas enojados podría sentenciar su ciclo de la peor manera si el equipo no muestra una respuesta futbolística convincente. En cambio, la alternativa de cortar el vínculo de inmediato permitiría al club buscar una transición más ordenada hacia un nuevo cuerpo técnico.
Las próximas horas serán decisivas. La reunión previa al entrenamiento podría marcar el final de Gago en Boca o darle una última oportunidad para intentar revertir una situación que parece irreversible. Mientras tanto, el club navega en aguas turbulentas y el futuro del banquillo sigue siendo una incógnita.