River Plate atraviesa un mes decisivo que podría marcar un antes y un después en su temporada. Con un calendario cargado de compromisos clave tanto a nivel local como internacional, el equipo de Marcelo Gallardo ya comenzó a transitar un abril que promete emociones intensas y grandes desafíos. En apenas 23 días, el Millonario tendrá que afrontar siete partidos de alta exigencia, incluyendo el esperado Superclásico ante Boca Juniors y dos duelos vitales por la fase de grupos de la Copa Libertadores.
El camino comenzó con un buen debut en la competencia continental: victoria por 1-0 frente a Universitario en Lima. Sin embargo, esa solidez no se trasladó al torneo doméstico, donde River dejó dudas al empatar 1-1 ante Sarmiento en Junín, en un encuentro en el que fue superado por momentos y solo pudo sostener el resultado gracias a las intervenciones decisivas de Franco Armani.
Este martes 8 de abril, el equipo recibirá a Barcelona de Ecuador en el Estadio Monumental, aunque sin el respaldo de su gente debido a la sanción impuesta por Conmebol. Será una prueba de carácter para un plantel que aún busca regularidad y que sabe que los puntos en casa son fundamentales en un grupo complejo.
La agenda no da tregua: luego de ese compromiso, River enfrentará a Talleres (13/4) y a Gimnasia en La Plata (18/4) por la Liga Profesional, antes de volar a Quito para medirse con Independiente del Valle (23/4), en un duelo clave en la altura. La frutilla del postre llegará el 27 de abril, cuando se dispute una nueva edición del Superclásico frente a Boca, en Núñez, por la jornada interzonal del torneo local.
Con varias piezas recuperadas como Gonzalo Montiel y Matías Kranevitter, Gallardo deberá encontrar el equilibrio entre rotación y competitividad. El equipo no solo se juega resultados, sino también su identidad futbolística en un mes que lo pondrá a prueba en todos los frentes.