Boca Juniors logró meterse entre los ocho mejores del Torneo Apertura 2025, pero lo hizo sin convencer a nadie. En una noche tensa y cargada de reproches, el equipo dirigido por Mariano Herrón igualó sin goles ante Lanús en los 90 minutos y avanzó por penales, ganando la serie por 4-2. La clasificación fue celebrada apenas por el resultado: el nivel del equipo generó una ola de insultos desde las tribunas, dirigidos tanto a los jugadores como a los dirigentes.
El partido se disputó este sábado por la noche en un Alberto J. Armando colmado, pero lejos del clima habitual de apoyo. Desde temprano, la gente mostró su fastidio y exigió actitud. El primer tiempo fue discreto, con pocas llegadas, y en el complemento se repitió la falta de juego e ideas, con Marchesín salvando al equipo en varias oportunidades, incluida una mano clave ante Marcich.
La definición desde los doce pasos tuvo a Rojo, Zeballos, Alarcón y Giménez como los goleadores xeneizes, mientras que el arquero Marchesín fue figura al tapar el primer disparo de Canelo. Los errores de Aquino y la ejecución desviada de Carrera sentenciaron la suerte del Granate, que mereció más durante el tiempo reglamentario.
Boca avanza, pero no despeja dudas. El ciclo interino de Herrón continúa en la cuerda floja, y ahora el equipo deberá enfrentar en cuartos de final al ganador del cruce entre Independiente de Avellaneda e Independiente Rivadavia. Mientras tanto, el ambiente interno parece más caliente que nunca.
La Bombonera, testigo de tantas gestas, esta vez fue escenario de una clasificación deslucida que dejó más preguntas que respuestas para el futuro inmediato del club. ¿Alcanza con ganar en los penales? Por ahora, a Boca no le sobran certezas.