Miguel Ángel Russo

La danza de nombres para el banco de suplentes en Boca parece haber llegado a su fin. Aunque todavía no hay confirmación oficial desde Brandsen 805, desde Ezeiza ya dan por cerrado el acuerdo con Miguel Ángel Russo, quien volvería a ponerse el buzo de DT del Xeneize por tercera vez. El regreso del entrenador campeón de la Copa Libertadores 2007 está condicionado por su actual vínculo con San Lorenzo, donde sigue en competencia en el Torneo Apertura.

La decisión de Juan Román Riquelme parece firme: Russo es el elegido, más allá de los tiempos y del apretado calendario. San Lorenzo disputará este domingo la semifinal frente a Platense, y si logra avanzar, Russo postergará su regreso hasta después de la final, prevista para el 1 de junio en Santiago del Estero. En caso contrario, el entrenador podría asumir el martes 27 de mayo y ponerse inmediatamente al frente del plantel azul y oro.

Esta espera, sin embargo, no representa un problema para la dirigencia boquense, que entiende que contar con Russo es una apuesta segura en medio de la turbulencia institucional y deportiva que atraviesa el club. El ciclo de Fernando Gago terminó antes de consolidarse, y la cercanía del Mundial de Clubes exige decisiones firmes. Boca debutará en ese certamen el 16 de junio ante Benfica, en Miami, y el 20 y 24 se medirá con Bayern Munich y Auckland City, respectivamente.

El cronograma obliga a un armado exprés: si San Lorenzo queda eliminado el domingo, Russo tendrá tres semanas completas para trabajar con sus nuevos dirigidos. De lo contrario, el equipo se entrenará interinamente bajo la supervisión del cuerpo técnico del club, probablemente con Roberto Pompei o Silvio Rudman al frente, hasta el arribo del nuevo DT.

Mientras tanto, en San Lorenzo ya se da por hecho que Russo no continuará después del Torneo Apertura. En Boedo, aceptan que su salida está pactada, lo que allana el camino para su vuelta a Boca. En La Ribera, la expectativa crece: los hinchas sueñan con una nueva etapa de éxito bajo la conducción de un técnico que ya dejó huella, y la dirigencia apuesta a la experiencia de Miguel para afrontar el desafío internacional más exigente del año.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.