Pity Martinez en River

River Plate se prepara para cerrar la fase de grupos de la Copa Libertadores con un objetivo adicional: no solo asegurarse la cima del Grupo B, ya garantizada, sino posicionarse como el segundo mejor primero del certamen. Pero además del desafío deportivo, hay una noticia que sacude la previa del duelo ante Universitario de Perú: Gonzalo “Pity” Martínez fue incluido nuevamente en la lista de concentrados.

La presencia del mediocampista ofensivo representa mucho más que una variante futbolística para Marcelo Gallardo. Su vuelta, tras 69 días fuera de las canchas por una secuencia de desgarros, es también un impulso anímico para un equipo que cerró el semestre con altibajos y que ya piensa en el Mundial de Clubes. El último registro oficial del Pity en el campo fue el 19 de marzo ante Ciudad de Bolívar por Copa Argentina, donde disputó apenas 20 minutos antes de resentirse físicamente.

Desde aquel momento, su recuperación fue tratada con extrema cautela por el cuerpo médico y técnico. La reincidencia en sus molestias musculares —tres desgarros en lo que va del año— encendió alarmas, por lo que Gallardo y su staff optaron por evitar riesgos innecesarios. Ahora, con más de dos meses de rehabilitación y un progreso favorable, el jugador de 31 años está listo para volver a competir.

River no solo se juega tres puntos ante Universitario, sino la posibilidad de asegurarse localía en fases futuras, incluso hasta una hipotética final. Y aunque Martínez no estaría desde el arranque, se espera que sume algunos minutos si el partido lo permite, en lo que sería su reencuentro con el Monumental después de una larga espera.

La recuperación del Pity llega en un momento clave. Con vistas al inicio del Mundial de Clubes, previsto para el 17 de junio frente al Urawa Red Diamonds de Japón, Gallardo necesita contar con todas las variantes posibles. Si Martínez logra recuperar la forma que lo convirtió en pieza clave a comienzos de temporada, será una carta más que valiosa para enfrentar los desafíos internacionales que se avecinan.

El regreso del ídolo también impacta emocionalmente en los hinchas, que aguardan con ilusión verlo brillar nuevamente en el templo de Núñez. Aunque los fantasmas de nuevas lesiones aún rondan, la vuelta del Pity es una bocanada de esperanza para un equipo que apunta alto en todos los frentes.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.