La Bombonera

En la mañana del viernes 6 de junio, la Asamblea de Representantes de Boca Juniors aprobó el presupuesto para la temporada 2025/2026 con el respaldo mayoritario del oficialismo, pero dejó a la vista una noticia que sacudió a muchos socios: no habrá fondos destinados a la ampliación de la Bombonera, uno de los temas más sensibles para la vida institucional del club. La iniciativa, que fue promesa de campaña y es considerada una deuda histórica, quedó nuevamente postergada. El único presupuesto destinado al estadio será para tareas de mantenimiento y reformas menores, pero no existe proyecto de expansión en curso.

La decisión generó un fuerte cruce entre oficialismo y oposición, en una asamblea que, como ya es habitual, tuvo aprobación asegurada gracias a la cómoda mayoría que ostenta el sector que responde a Juan Román Riquelme. Sin embargo, más allá de los números cantados, las tensiones estuvieron a flor de piel. Desde la oposición se cuestionó la falta de avance sobre una obra largamente esperada por los hinchas, a lo que el oficialismo respondió con evasivas: “Si hay un proyecto, se convocará a una asamblea extraordinaria”. A pesar de las versiones sobre planes en manos del hermano del presidente, Cristian Riquelme, no hay anuncios concretos y muchos especulan que cualquier iniciativa podría recién llegar en la temporada previa a las elecciones 2027.

Mientras tanto, el club sí prevé otras obras edilicias: un microestadio en Casa Amarilla, un comedor para el plantel femenino y un nuevo gimnasio para el básquet. Pero el ícono del club, el estadio que late con cada partido, sigue esperando.

La polémica no terminó ahí. Uno de los puntos más calientes lo protagonizó Jorge Reale, excandidato y firme opositor, que denunció en redes sociales una caída estrepitosa en la cantidad de socios adherentes: 40 mil menos, según cifras oficiales. En un contexto de crisis económica nacional, esta baja se explica por múltiples factores, pero también levanta sospechas políticas sobre el sistema de filtros de ingreso y la desilusión de una parte de la masa societaria que ve postergada su posibilidad de ver al equipo en la cancha.

El cierre de la asamblea estuvo cargado de simbolismos. Se homenajeó a Hugo Gatti, hubo aplausos para el Genoa por su gesto hacia el club en su 120° aniversario, pero también se hizo visible la grieta interna. Gritos cruzados entre oficialismo y oposición marcaron el final de una jornada que dejó más dudas que certezas y confirmó que, al menos por ahora, la nueva Bombonera seguirá siendo solo una ilusión postergada.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.