Riquelme y Leandro Paredes

Mientras el plantel de Boca Juniors ya se encuentra instalado en Estados Unidos ultimando detalles para el histórico debut en el Mundial de Clubes, la figura más influyente del club, Juan Román Riquelme, tomó una decisión que no pasó desapercibida: no viajó con la delegación. El presidente del Xeneize permanece en Buenos Aires, abocado de lleno a un objetivo que podría sacudir el mercado y devolverle a Boca una estrella con pasado europeo y corazón azul y oro: Leandro Paredes.

El mediocampista, actualmente en Roma, se encuentra concentrado con la Selección Argentina en Ezeiza, preparándose para el compromiso de Eliminatorias frente a Colombia. Sin embargo, su futuro a nivel clubes está en pleno debate. Boca ve la ventana perfecta para lograr un golpe de efecto en la previa del torneo internacional más importante de su historia reciente, y Riquelme busca convencer al jugador de que el momento para regresar es ahora.

El interés por el exvolante del PSG y la Juventus no es nuevo. Ya a comienzos de año hubo contactos formales que, por diferencias contractuales, no llegaron a buen puerto. Pero ahora el panorama es otro. Paredes cuenta con una cláusula de salida pactada en su contrato con el conjunto italiano que permite a Boca hacerse con sus servicios por 3,5 millones de euros, pagaderos en cuotas. Esta condición exclusiva representa una oportunidad única, y en el club lo saben.

El hermetismo en el entorno del jugador es total. Desde su lado, no se emiten señales claras sobre una posible mudanza, aunque trascendió que planea pasar parte de sus vacaciones en Estados Unidos, coincidiendo con la participación de Boca en el certamen. Un detalle que, si bien no confirma nada, alimenta las especulaciones.

Desde el Consejo de Fútbol reconocen que se han retomado los diálogos con más fuerza en los últimos días y que la propuesta económica actual supera la de enero, aunque sigue siendo inferior a los ingresos que el futbolista percibe en Italia. A pesar de esto, Riquelme apuesta a algo más que los números: el sentido de pertenencia, el deseo de ser protagonista en un torneo internacional y el sueño de volver a vestir la camiseta azul y oro podrían pesar más que cualquier cifra.

El tiempo apremia. Boca debe presentar su lista definitiva de jugadores para el Mundial de Clubes y aún tiene tres cupos disponibles, con 32 nombres confirmados hasta el momento. Si las conversaciones prosperan en las próximas horas, Paredes no solo podría sumarse, sino también estar disponible para el debut del lunes 16 de junio ante Benfica en Miami.

La dirigencia entiende que una incorporación de este calibre no solo potenciaría al equipo de Miguel Ángel Russo, sino que además le daría un respaldo simbólico a la gestión de Riquelme, en un contexto donde las críticas comenzaron a resonar con más fuerza. El esfuerzo personal del ídolo y actual presidente expone el valor que Boca le da a este fichaje.

¿Será este el regreso soñado de Leandro Paredes al club que lo vio nacer? Por ahora, el tablero está en movimiento y Riquelme juega una partida clave fuera de la cancha.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.