En su regreso oficial al banco de Boca, Miguel Ángel Russo analizó el empate 2-2 frente a Benfica en el inicio del Grupo C del Mundial de Clubes. El entrenador se mostró conforme con el rendimiento de sus dirigidos, a quienes elogió por “estar a la altura” del compromiso internacional, aunque no ocultó su molestia con algunas decisiones del árbitro mexicano César Arturo Ramos, especialmente por el penal sancionado en favor del conjunto portugués.
“El rival es difícil, pero el penal no fue. Hay que mirarlo bien. Me voy con bronca porque lo teníamos controlado”, aseguró Russo en conferencia de prensa, donde también destacó el orden táctico de su equipo, la inteligencia para manejar los tiempos y el carácter para competir de igual a igual. “Hicimos un buen partido, hay cosas que me gustaron mucho y debemos sostenerlas”, agregó.
El DT lamentó la lesión de Ander Herrera, quien salió a los 20 minutos del primer tiempo por una molestia física: “Es un jugador que te da equilibrio, debemos ver qué tiene”. Además, se refirió a la expulsión de Nicolás Figal cerca del final y volvió a criticar al juez: “La roja nos complicó, el árbitro se aceleró. Lo conozco de Arabia y no estuvo fino”.
Finalmente, Russo anticipó el cruce con Bayern Munich del próximo viernes a las 22 y dejó una reflexión sobre el fútbol internacional: “La brecha con los europeos sigue siendo grande. Ellos tienen otro ritmo, otra exigencia. Vamos a dar pelea, pero somos conscientes de esa diferencia”.
El Xeneize buscará un triunfo vital para sus aspiraciones de clasificación, ante uno de los favoritos del certamen.