River recibió una pésima noticia este miércoles por la mañana. Se confirmó que Sebastián Driussi sufrió un esguince severo en el ligamento interno del tobillo izquierdo y no podrá continuar en el Mundial de Clubes. El encuentro ante Urawa Red Diamonds, que parecía su gran regreso internacional con gol incluido, terminó en una pesadilla para el delantero.
El atacante de 29 años, que había marcado el 2-0 parcial con un potente cabezazo en el inicio del segundo tiempo, cayó mal tras el impacto con el arquero rival y de inmediato pidió el cambio. Entre lágrimas, dejó el campo en muletas y con claros gestos de dolor. Luego del partido, la frase que soltó dentro del campo (“Me rompí todo”) anticipaba lo que los estudios médicos terminaron por confirmar: su recuperación demandará entre cuatro y ocho semanas.
La baja es un golpe duro para Marcelo Gallardo, que había encontrado en la dupla Driussi-Colidio una sociedad efectiva y complementaria. Ambos delanteros marcaron en el debut y eran los nombres fijos en el ataque millonario. Ahora, el entrenador deberá decidir si mantiene la línea ofensiva con el ingreso de Miguel Borja, un delantero de área con menos movilidad pero letal en los metros finales, o si modifica el esquema y refuerza el mediocampo.
Entre las alternativas ofensivas, Gallardo también cuenta con nombres como Lanzini, Gonzalo Martínez, Meza o Matías Rojas, todos capaces de sumarse al circuito de juego y liberar a Colidio como único punta.
Driussi, por su parte, ya comenzó con la rehabilitación pensando en llegar en condiciones al 14 de agosto, cuando River dispute la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores ante Libertad en Asunción. Aunque su Mundial terminó antes de tiempo, el delantero sigue siendo una pieza clave en los planes del Muñeco para lo que resta del semestre.