El fútbol argentino podría vivir un hecho histórico este fin de semana. Después de más de una década sin público visitante en partidos de Primera División en Buenos Aires, Rosario Central podría convertirse en el primer club en romper esa larga racha. El motivo que impulsa esta chance no es menor: la presencia de Ángel Di María, ídolo y emblema del Canalla, que generó una expectativa masiva en cada estadio donde juega desde su regreso.
El partido entre Lanús y Rosario Central, programado para este sábado a las 16:30 en La Fortaleza por la segunda fecha del Torneo Clausura, podría marcar el retorno de las dos hinchadas a un encuentro de Liga en el AMBA. Según trascendió, la dirigencia del Granate evalúa la posibilidad de ceder 7.000 localidades para los simpatizantes rosarinos, motivados por la aparición de «Fideo», quien ya revolucionó el fútbol argentino en su primer partido oficial ante Godoy Cruz.
Las gestiones avanzan de forma positiva y cuentan con un contexto favorable: la buena relación entre los presidentes de ambos clubes, Nicolás Russo por Lanús y Gonzalo Belloso por Central. Belloso, además, tiene un vínculo afectivo con el club del sur, ya que defendió su camiseta como jugador en dos etapas. Este detalle refuerza las posibilidades de un acuerdo.
En paralelo, Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, sostiene desde hace tiempo su intención de restaurar la presencia de visitantes en los estadios del país. Aunque esta medida aún no será generalizada, el encuentro en La Fortaleza podría ser el primer paso concreto. La decisión final podría tomarse en una reunión clave prevista para hoy, en la que participarán autoridades de seguridad y dirigentes del fútbol.
La última vez que se permitió público visitante en un partido de la máxima categoría en Buenos Aires fue en junio de 2013. Desde entonces, sólo algunas excepciones en Copa Argentina o partidos en provincias como Córdoba —donde River llevará 25 mil hinchas al Kempes para enfrentar a Instituto— mantuvieron viva la tradición de las dos hinchadas.
El fenómeno Di María no solo impacta en lo deportivo, sino también en lo estructural: su regreso parece estar allanando el camino para uno de los cambios más esperados por los fanáticos. Si se concreta, será una jornada histórica, no solo para Central, sino para todo el fútbol argentino.