El futuro de Marcos Rojo en Boca parece tener los días contados. Con su contrato finalizando en diciembre de este año y sin intención de renovación por parte del club, el defensor central quedó en una posición incómoda dentro del plantel. Su anhelado regreso a Estudiantes se encuentra detenido por exigencias impuestas desde la dirigencia del Pincha, y en ese contexto apareció una alternativa que pocos esperaban: Independiente.
Desde el club de Avellaneda se comunicaron directamente con Rojo para conocer su situación contractual y abrir una posible puerta de salida de Brandsen 805. La iniciativa surgió desde la nueva Secretaría Técnica del Rojo, encabezada por Diego Colotto, quien vio en el zaguero una posibilidad concreta de reforzar una defensa que sufrió bajas importantes durante el mercado de pases.
Si bien el entrenador Julio Vaccari no pidió expresamente al ex Manchester United, el contacto se realizó por decisión de la dirigencia, que intenta adelantarse a las necesidades del plantel. El DT, incluso, se desentendió públicamente del armado de las negociaciones, dejando entrever cierta tensión con los directivos tras la derrota ante Talleres. Está previsto que se lleve a cabo una reunión para limar asperezas internas, donde el caso Rojo podría ocupar un lugar clave.
Del lado de Boca, la situación es clara: no liberarán al jugador sin un resarcimiento económico, independientemente de que el destino sea un rival directo. La relación entre el defensor y el club se ha ido desgastando en los últimos meses y todo apunta a una desvinculación en el corto plazo. El sondeo de Independiente es real, y aunque aún no hay una negociación formal, se perfila como una opción concreta si el panorama en Estudiantes no se destraba. La pelota ahora está del lado del jugador.