Boca Juniors volvió a tropezar en un momento decisivo y sumó una nueva decepción en una temporada cada vez más turbulenta. Esta vez fue por Copa Argentina, donde el conjunto dirigido por Miguel Ángel Russo cayó 2-1 frente a Atlético Tucumán en el Estadio Madre de Ciudades, quedando eliminado en los dieciseisavos de final. Con goles de Clever Ferreira y Mateo Bajamich, el Decano se impuso con autoridad ante un Boca que reaccionó tarde y apenas descontó en el cierre a través de Edinson Cavani.
El primer tiempo mostró a un Boca que fue de menor a mayor. Si bien el inicio fue parejo y sin muchas llegadas, el Xeneize generó tres situaciones claras antes del descanso: un remate de Merentiel que exigió a Mansilla, una definición fallida de Cavani tras el rebote y un disparo alto de Williams Alarcón que pudo haber cambiado el rumbo del partido. Sin embargo, la falta de contundencia volvió a pasarle factura.
En el complemento, Atlético Tucumán aprovechó al máximo sus oportunidades. A los 65 minutos, Ferreira rompió el cero tras una jugada de pelota parada que la defensa de Boca no pudo despejar. Diez minutos después, Bajamich aprovechó una floja respuesta de Marchesín y aumentó la ventaja con un potente derechazo. El 2-0 fue un mazazo para un equipo que, pese a los cambios, no encontró respuestas futbolísticas.
Cavani descontó en el tiempo de adición, pero el gol del uruguayo solo sirvió para decorar el resultado. Con esta derrota, Boca suma otra eliminación temprana y profundiza su crisis deportiva. Mientras Atlético Tucumán avanza con ilusión a los octavos de final, donde enfrentará a Newell’s, el Xeneize queda golpeado, sin rumbo claro y con muchas preguntas por resolver.