River atraviesa un momento decisivo de la temporada y Marcelo Gallardo no quiere dejar detalles librados al azar. Luego del sólido triunfo 3-0 ante San Martín de Tucumán por los 16avos de final de la Copa Argentina, el técnico ya piensa en lo que viene: el cruce ante Independiente por la Liga Profesional y la serie de octavos de final de la Copa Libertadores frente a Libertad de Paraguay. En ese contexto, dos nombres aparecen como prioridad para el cuerpo técnico: Sebastián Driussi y Juan Carlos Portillo.
El delantero, que había sufrido un esguince de tobillo durante el Mundial de Clubes, volvió a entrenar a la par del grupo, pero aún no recibió el alta médica. De hecho, estuvo a punto de viajar a Santiago del Estero para enfrentar al Ciruja, pero una molestia de último momento lo dejó fuera del partido. La expectativa es que pueda estar disponible para el choque ante el Rojo, aunque dependerá de su evolución física en los próximos días.
Por su parte, Portillo todavía no debutó con la camiseta de River. El exjugador de Talleres llegó con una tendinitis que arrastraba desde su paso por Córdoba y, si bien aún no está al cien por ciento, comenzó a trabajar con pelota en las últimas prácticas. Gallardo y su equipo médico siguen de cerca su evolución, y ven con optimismo la posibilidad de sumarlo al plantel para el partido en Avellaneda.
A estas situaciones se suman otras bajas importantes como las de Lautaro Rivero, Maximiliano Meza, Maxi Salas y Lucas Martínez Quarta, lo que vuelve todavía más relevante la recuperación de estos dos futbolistas. River se juega mucho en los próximos compromisos y Gallardo lo sabe: necesita a todos disponibles para pelear en todos los frentes.