Boca Juniors está decidido a repatriar a Leandro Paredes, y el Consejo de Fútbol liderado por Juan Román Riquelme no escatima esfuerzos. El mediocampista, campeón del mundo con Argentina en Qatar, es el gran objetivo del mercado de pases para el club xeneize. Aunque actualmente se encuentra en la Roma, donde ha ganado minutos bajo la dirección de Claudio Ranieri, la dirigencia de Boca confía en que este verano puede ser el momento de su esperado retorno.
En las últimas semanas, Riquelme y su equipo intensificaron las negociaciones con el representante del jugador. Se realizaron dos reuniones clave para conocer sus expectativas económicas y contractuales. Aunque el primer ofrecimiento fue rechazado, Boca planea realizar una propuesta cercana a los dos millones de dólares, además de un contrato competitivo que se asemeje a los niveles de las principales ligas europeas.
El vínculo sentimental entre Paredes y Boca juega un papel importante en este “operativo retorno”. Formado en las inferiores del club y debutando en la primera división con la camiseta azul y oro, el jugador siempre ha expresado su amor por la institución. Para reforzar este lazo, el Consejo le ha reservado la camiseta número 5, históricamente emblemática, mientras lo seducen con la posibilidad de disputar la Copa Libertadores y el Mundial de Clubes, grandes aspiraciones de Boca para este año.
Aunque el contrato de Paredes con Roma vence a mediados de 2025, en Boca confían en que la nueva propuesta y el deseo del jugador de regresar a su tierra natal inclinarán la balanza. Con Fernando Gago, excompañero de Paredes en Boca, al frente del equipo, el club se ilusiona con que el mediocampista se convierta en el refuerzo estrella para la nueva temporada.
La negociación no será sencilla, ya que la Serie A se encuentra en plena competencia y Paredes ha encontrado un lugar importante en el esquema de Ranieri. Sin embargo, en Boca son optimistas. El deseo de reencontrarse con su casa futbolística podría ser el factor determinante para que el volante pise nuevamente el césped de La Bombonera, donde los hinchas sueñan con su regreso.