Matías Viña quedó en una situación particular dentro de River y su futuro dependerá de las decisiones que tome Flamengo, propietario de su pase. El defensor uruguayo llegó al Millonario a préstamo, pero no continuará dentro de los planes del plantel y, ante la inminente salida de Fabricio Bustos, podría convertirse en el único futbolista que permanezca apartado y entrenándose de manera individual en el predio de Cantilo.
River no tiene previsto ejecutar la opción de compra por el lateral, por lo que Flamengo deberá encontrar una solución para el jugador. El club brasileño puede negociar la finalización anticipada del préstamo con la institución de Núñez y buscarle un nuevo destino, ya sea mediante otra cesión o a través de una operación que implique la venta de parte de sus derechos. La situación debe resolverse además en un contexto marcado por el cierre de diferentes mercados internacionales.
Entre las alternativas que podrían aparecer para Viña se encuentran Rusia, México, Brasil y Grecia, aunque los plazos son diferentes en cada caso. El mercado ruso finaliza este jueves 10 de septiembre, mientras que las ventanas de México y Brasil terminan el viernes 11. Grecia ofrece algo más de margen, ya que el período para incorporar futbolistas finaliza el martes 15. Olympiacos, justamente, fue mencionado anteriormente como uno de los clubes interesados en el defensor.
La situación de Viña se produce después de que varios jugadores que habían quedado relegados en Cantilo encontraran diferentes destinos. Paulo Díaz, Maximiliano Meza, Germán Pezzella y Alex Woiski rescindieron sus contratos para continuar sus carreras en otros equipos, mientras que otros futbolistas fueron cedidos. Ahora, con Fabricio Bustos encaminado hacia una salida, el uruguayo aparece como el último caso pendiente de resolución y Flamengo deberá decidir si consigue ubicarlo en otro club o si permanece en River durante los próximos meses.
