Diego Buonanotte volvió a hablar sobre su vínculo con River y repasó algunos de los momentos más importantes de una carrera que todavía continúa a los 38 años. El mediocampista ofensivo, actualmente en Deportes Temuco de Chile, recordó su llegada al club de Núñez, la conquista del Torneo Clausura 2008 y la relación que construyó con Ariel Ortega, una de las figuras que más lo marcó durante su etapa como futbolista.
El amor de Buonanotte por River
El Enano llegó a River cuando tenía apenas 11 años y atravesó gran parte de su formación dentro de la institución. Su debut en Primera se produjo en 2006 y rápidamente se ganó el reconocimiento de los hinchas por su talento, su capacidad para gambetear y su buena pegada. En 2008 fue una pieza importante del equipo que se consagró campeón del Clausura, compartiendo ataque con Ortega y Radamel Falcao.
Al recordar aquellos años, Buonanotte dejó en claro que su relación con River permanece intacta pese al paso del tiempo. “Tengo un amor enorme por ese club y por su gente. Me críe en River, dormí y comí allí. Cada vez que hablo de River se me llenan los ojos de lágrimas. Veo todos los partidos con mis hijos y tengo la cuenta pendiente de llevarlos al Monumental pero como padre, no como jugador, y mostrarles todos los lugares en los que estuve“, expresó en diálogo con el streaming de La Página Millonaria.
La nostalgia por el Monumental y el recuerdo de Ortega
El exjugador del Millonario también explicó cuánto significó para él haberse formado dentro de la institución. “Llegué a los 11 años, me crié y viví ahí. Todo lo que soy es gracias a River y lo tengo súper claro y me llena de felicidad recordarlo de esa manera. Tengo una sensación de nostalgia”. Además, contó una particularidad sobre su relación actual con el estadio: “Después de que me fui no volví al Monumental”.
Entre todos los compañeros que tuvo en Núñez, Ariel Ortega ocupa un lugar especial. Buonanotte destacó tanto su influencia futbolística como el vínculo personal que construyeron durante aquella etapa. “Es lo máximo que me pasó en mi carrera, y eso que jugué con Messi. Pero lo mejor fue compartir vestuario y cancha con Ariel. Lo considero un amigo”. También recordó un gesto del Burrito relacionado con su casamiento, que para él reflejó la calidad humana del ídolo riverplatense.
Una herida que todavía lo acompaña
La carrera de Buonanotte estuvo atravesada por un hecho que marcó profundamente su vida. El 26 de diciembre de 2009 sufrió un accidente automovilístico en el que murieron los tres amigos que viajaban junto a él. Al referirse a aquel episodio, explicó cómo continúa afrontando ese dolor con el paso de los años: “De a poquito voy saliendo, ese dolor va a estar de por vida pero debo aprender a convivir con eso”.
