El clásico entre Boca Juniors y Racing Club se avecina, y mientras la tensión crece, el entrenador de Boca, Diego Martínez, sigue ajustando detalles en la formación del equipo. El encuentro, que se disputará este sábado a las 17:30 en el Cilindro de Avellaneda, será clave no solo por la histórica rivalidad entre ambos equipos, sino también como antesala del esperado Superclásico ante River Plate el próximo fin de semana.
Durante los entrenamientos de esta semana, Martínez sorprendió al no definir un equipo titular claro, mezclando a jugadores clave con algunos suplentes, lo que ha mantenido la incertidumbre en torno al once que enfrentará a La Academia. Pese a las dudas, hay noticias alentadoras para el conjunto Xeneize. Dos de sus figuras, el arquero Sergio Romero y el capitán Marcos Rojo, han superado sus respectivas molestias físicas y están en condiciones de volver al equipo, un alivio para Boca de cara a este importante choque.
Romero, quien sufrió una lesión en el hombro derecho que lo marginó del partido ante Rosario Central y le impidió estar ante Talleres, parece listo para retomar su lugar bajo los tres palos. Por su parte, Rojo, ausente en el último duelo de Copa Argentina por una sobrecarga muscular, ha mostrado señales de estar nuevamente al 100% y podría regresar a la zaga central, lo que permitiría a Martínez optar por una línea de cinco defensores.
Sin embargo, no todas las noticias son positivas para Boca. Edinson Cavani, quien se recupera de un desgarro en el sóleo de la pierna izquierda, no participó en los últimos entrenamientos y su presencia ante Racing es casi imposible. El delantero uruguayo apunta a estar en condiciones para el Superclásico ante River, un partido clave para el futuro inmediato de Boca en la Liga Profesional.
En el otro frente, Martínez cuenta con la vuelta de tres jugadores importantes que estuvieron convocados para la fecha FIFA: Luis Advíncula, Miguel Merentiel y Marcelo Saracchi. Advíncula, titular en ambos partidos de la selección peruana, y Merentiel, pieza clave en el ataque xeneize, parecen haber regresado en óptimas condiciones y se perfilan como titulares ante Racing.
El principal dilema del entrenador parece estar en la defensa. Si Rojo está en condiciones de jugar, Martínez podría optar por una línea de cinco, que incluiría a Rojo, Cristian Lema, y Aaron Anselmino como centrales, mientras que Advíncula y Lautaro Blanco ocuparían los carriles laterales. Esta decisión implicaría sacrificar a un volante, probablemente Tomás Belmonte o Agustín Martegani, para mantener un mayor equilibrio defensivo ante la amenaza ofensiva de Racing.
Si Rojo no está al 100%, Martínez podría mantener la línea de cuatro defensores que ha utilizado en encuentros recientes. En ese caso, Anselmino y Lema formarían la dupla central, con Blanco y Advíncula por los laterales. En el mediocampo, Pol Fernández, Cristian Medina y Belmonte parecen fijos, mientras que la delantera estaría conformada por Merentiel y Milton Giménez.
Más allá del esquema que utilice, Martínez aún tiene que definir quién defenderá el arco de Boca. Si bien Romero ya está recuperado, no se descarta que Leandro Brey, quien ha cumplido con solidez en los últimos encuentros, mantenga su lugar bajo los tres palos, al menos por un partido más.
Con este panorama, Boca Juniors se prepara para enfrentar a un Racing que también llega con la necesidad de sumar puntos. El resultado de este clásico podría no solo influir en la clasificación en la Liga Profesional, sino también en el estado anímico de ambos equipos de cara a la próxima semana, cuando Boca se mida ante su eterno rival, River Plate, en uno de los partidos más importantes del calendario futbolístico argentino.
El misterio sobre el once inicial de Boca se resolverá en las próximas horas, cuando el equipo realice su último entrenamiento antes de viajar a Avellaneda. Martínez tendrá que decidir no solo el esquema táctico, sino también qué jugadores están en las mejores condiciones físicas y anímicas para afrontar este desafío.